La duda llega cada otoño: ¿es buena idea colocar una alfombra sobre el suelo radiante? Sí, es posible, pero no todo vale. El tipo de tejido, el grosor y la base cambian el rendimiento térmico y la seguridad de la instalación.
El sistema irradia calor desde toda la superficie, y una alfombra funciona como un edredón que frena ese flujo. Las normas europeas fijan límites de temperatura en la superficie del suelo para confort y durabilidad: 29 grados en zonas de estancia y 33 grados en baños, según EN 1264 y CIBSE Guide A 2020. Si la alfombra es muy aislante, la temperatura local sube y el sistema trabaja de más. Aquí está lo que de verdad importa elegir y colocar bien.
Tappeti su riscaldamento a pavimento: lo esencial que conviene saber
La idea principal es simple: reducir la resistencia térmica de la alfombra y de su base para no estrangular el calor del suelo radiante. ¿La clave? Materiales finos y tramas abiertas, respaldo transpirable y dimensiones moderadas.
La escala tog ayuda. El Shirley Institute del Reino Unido define 1 tog como 0,1 m²K/W de resistencia térmica. Fabricantes especializados como Warmup y Nu‑Heat indican que, para textiles, la suma alfombra más base debería mantenerse baja. Para moquetas permanentes citan un tope conjunto de 2,5 tog, referencia útil también al escoger alfombras móviles.
Para pavimentos radiantes, la norma EN 1264 establece que el recubrimiento no supere resistencias que limiten la emisión prevista del sistema. Esa línea se traduce en elegir alfombras de bajo tog y evitar combinaciones que bloqueen el flujo de calor, sobre todo en sistemas eléctricos con sonda de suelo.
Materiales, tog y espesores compatibles con suelo radiante
Un tejido fino de lana, algodón o mezcla plana deja pasar mejor el calor que un pelo alto o un Shaggy. Respaldo de fieltro ligero o yute delgado rinde mejor que espumas cerradas o goma.
Referencias prácticas con respaldo técnico: EN 1264 y CIBSE Guide A 2020 limitan la temperatura superficial, y fabricantes como Warmup 2023 y Nu‑Heat 2022 recomiendan mantener tog bajos en textiles. Esto evita sobretemperaturas localizadas y pérdidas de rendimiento.
Para orientarse sin complicarse, funciona este filtro de compra y uso:
- Busca alfombras planas tipo kilim o dhurrie, pelo corto inferior a 10 milímetros y densidad media.
- Prefiere tog bajo. Como guía, menos de 2 tog para la alfombra sola cuando se coloca sobre suelo radiante.
- Evita respaldos de goma o espuma cerrada. Mejor fieltro fino o base antideslizante perforada.
- Si el fabricante declara m²K/W, recuerda la equivalencia técnica: 1 tog equivale a 0,1 m²K/W.
- En zonas húmedas, usa piezas aptas para calefacción por suelo y base ventilada.
Errores comunes y riesgos que conviene evitar
Alfombra gruesa sobre sistema eléctrico sin sonda de suelo. Riesgo de que la superficie suba por encima de lo deseado. La sonda limita la temperatura local y protege el acabado, práctica recomendada por fabricantes de termostatos y kits eléctricos.
Respaldo de goma o látex macizo. Actúa como barrera al calor y a la humedad. Nu‑Heat y otros proveedores advierten que estos respaldos incrementan la resistencia térmica y pueden provocar puntos calientes.
Alfombra gigante que cubre la mayor parte de la estancia. Se pierde la ventaja del emisor de gran área. Un tamaño medio o pequeño permite que el resto del suelo siga emitiendo y compense el área más aislada.
Colocar la alfombra sobre sensores o juntas críticas. Se altera la lectura y el control. Mejor mantener despejadas las zonas donde se ubican sondas o puntos de dilatación del pavimento.
Cómo elegir y colocar una alfombra sin perder eficiencia
Antes de comprar, confirma el tipo de sistema. En agua caliente, el emisor tolera mejor pequeñas resistencias, pero conviene elegir tog bajo. En eléctrico, el termostato con sonda de suelo y limitación de superficie es un básico.
En la práctica funciona así. Para un salón con suelo radiante dimensionado a 70 a 100 W por metro cuadrado, una alfombra plana de bajo tog apenas afecta al confort general. La superficie libre sigue emitiendo y el control mantiene la temperatura dentro de los 29 grados fijados por EN 1264.
Colocación con cabeza. Deja algo de suelo libre alrededor de la alfombra para que el calor rodee la pieza y se mezcle con el aire. Ventila y gira la alfombra de forma periódica para repartir uso y evitar zonas más templadas. Si aparece olor a goma o coloración en la base, toca cambiar de respaldo.
Mantenimiento sin prisas. Aspirado suave, sin taparlo todo con muebles de zócalo completo, y vigilancia del termostato tras añadir la alfombra. Un pequeño ajuste de programación puede recuperar la sensación de confort. Y si el fabricante declara tog, se prioriza siempre una pieza más ligera frente a otra más densa. Es la recomendacción que se repite en guías de Warmup 2023 y CIBSE 2020.
Datos clave citados : EN 1264 y CIBSE Guide A 2020 para límites de temperatura superficial. Definición de tog por el Shirley Institute. Criterios de selección de textiles publicados por Warmup 2023 y Nu‑Heat 2022.

