En el altiplano de Krnovo, el viento no espera. Tras Krnovo y Mozura, Montenegro prepara una nueva pieza del puzle renovable con nombre propio : Gvozd 2. El interés crece por saber en qué punto está y qué cambiará para el país y para quienes viven en torno a Nikšić.
El contexto importa desde ya : Montenegro suma 118 megavatios eólicos instalados con Krnovo 72 megavatios desde 2017 y Mozura 46 megavatios desde 2019. A esa base se añade Gvozd 54,6 megavatios, proyecto de Elektroprivreda Crne Gore EPCG con financiación del Banco Europeo de Reconstrucción y Desarrollo EBRD por 82 millones de euros aprobada en 2023, con entrada en operación prevista en 2025. Gvozd 2 apunta a ser la siguiente fase en la misma meseta de Krnovo, dentro del municipio de Nikšić.
Gvozd 2 Montenegro : estado del proyecto y calendario que toma forma
El nombre ya circula en documentos y presentaciones de EPCG como expansión de Gvozd en Krnovo. A día de hoy, no existe una ficha técnica pública cerrada con potencia, número de aerogeneradores o inversión total. Eso marca el ritmo : primero estudios, permisos y acceso a red, luego contratos y construcción.
¿Cuándo podría moverse la obra? La referencia práctica es Gvozd 54,6 megavatios. Ese parque aseguró su préstamo del EBRD en 2023 y fijó su ventana de puesta en marcha para 2025. Si Gvozd 2 completa su evaluación ambiental y el cierre financiero en el siguiente ciclo administrativo, su cronograma razonable se activaría tras 2025. No es una promesa, es la secuencia habitual en proyectos de esta escala en los Balcanes.
Conviene separar ruido de hechos. Gvozd 2 no es el mismo activo que Gvozd 54,6 megavatios en construcción, y tampoco forma parte de Mozura ni de Krnovo. Es una segunda etapa proyectada en la misma zona de viento estable, con pendiente a favor por carreteras de acceso ya abiertas y conocimiento del recurso eólico local. Esa continuidad reduce riesgos logísticos y ambientales, aunque cada fase debe superar su propio control ambiental según la legislación montenegrina y las directivas europeas de evaluación de impacto.
Datos confirmados : Gvozd, Nikšić y la financiación que marca el paso
El anclaje financiero de la primera fase da pistas sólidas. El EBRD aprobó un préstamo de 82 millones de euros para EPCG con destino a Gvozd 54,6 megavatios en mayo de 2023. Fuente : EBRD, mayo de 2023. El emplazamiento se sitúa en el municipio de Nikšić, en la meseta de Krnovo, un corredor de viento conocido en el país por su constancia y alturas superiores a 1.400 metros.
Con Krnovo 72 megavatios desde 2017 y Mozura 46 megavatios desde 2019, el sistema eléctrico montenegrino ya conoce el impacto del viento en su mezcla. La incorporación de Gvozd 54,6 megavatios elevará la potencia eólica instalada en torno a un 46 por ciento respecto a la base actual de 118 megavatios. Es un salto que se notará en los meses secos, cuando la hidráulica reduce su aportación y el país depende más de las importaciones.
EPCG sitúa Gvozd en el corazón de su cartera de crecimiento junto a otras piezas renovables y de redes. Fuente : comunicaciones corporativas de EPCG 2023 y 2024. En paralelo, Montenegro alinea su calendario con la Agenda Verde para los Balcanes y los objetivos europeos de neutralidad climática para 2050. El orden de los pasos es claro : permisos ambientales, acuerdo de conexión con el operador de transporte CGES, contratación de turbinas y obras civiles, pruebas y operación comercial.
Impacto esperado en red, territorio y precios : lo que cambia con Gvozd 2
El viento rasca precios altos cuando sopla en horas pico, porque desplaza generación fósil y reduce importaciones en jornadas caras. Con otra fase en Krnovo, la curva diaria ganará más horas con oferta renovable local. Eso ayuda a suavizar volatilidad, algo que los hogares notaron en 2022 durante la crisis energética regional y que los operadores quieren acotar.
En el territorio, la experiencia acumulada en Krnovo y en Gvozd facilita soluciones más finas : menos movimiento de tierras, accesos ya probados, tendidos eléctricos con capacidad conocida. La clave estará en la conexión a red y en el dimensionamiento de las líneas de evacuación, que CGES debe validar. Esa coordinación evita cuellos de botella y recortes de producción en días de viento fuerte.
Quedan piezas por encajar. Gvozd 2 necesita su estudio de impacto ambiental, su acuerdo de conexión y su estructura financiera. Cuando esas tres piezas se cierran, los plazos suelen comprimirse. El precedente reciente de Gvozd 54,6 megavatios marca la pauta y ofrece una guía realista para la trasnformación eólica que Montenegro busca consolidar en Nikšić.

