Meta : Lencería roja en Capodanno: origen real, simbolismo y reglas para atraer suerte y amor sin caer en mitos. La historia que pocos cuentan.
La noche del 31 de diciembre, medio mundo abre el cajón con una idea fija: rojo. Pequeño gesto, gran promesa. Habla de suerte, de amor, de un arranque limpio cuando el reloj marca las 00:00. El ritual se repite desde hace generaciones y cruza fronteras entre brindis, besos y fuegos artificiales.
Capodanno en Italia convirtió esa prenda en señal de buena fortuna. La búsqueda sube cada diciembre, el tema vuelve a conversaciones y escaparates. Hay recuerdos de familia y un guiño de seducción, sí, pero también una tradición con raíces antiguas. La pregunta queda en el aire: por qué precisamente rojo y por qué en Año Nuevo.
Por qué se viste lencería roja en Capodanno
Porque el rojo se considera un color apotropaico, es decir, capaz de atraer prosperidad y alejar lo nocivo. En Italia, la costumbre apunta a empezar el 1 de enero con una protección simbólica y un empujón a la fertilidad y al amor. La Enciclopedia Treccani describe el rojo como color de vida y fuerza, asociado a la sangre y a la salud en la península desde época romana.
La noche del 31 se usa como amuleto de transición. Se cree que el primer contacto del año con el rojo fija fortuna para los 365 días que vienen. Esa creencia popular sobrevivió a cambios de calendario desde 1582, cuando el papa Gregorio XIII asentó el calendario gregoriano y fijó el 1 de enero como arranque oficial.
Orígenes históricos en Italia : de las Saturnales a la modernidad
En la antigua Roma, durante las Saturnales entre el 17 y el 23 de diciembre, se intercambiaban regalos y se vestía con colores vivos. Museos italianos y trabajos divulgados por el Museo Nazionale Romano recuerdan que el rojo simbolizaba vigor y protección frente al mal de ojo. El gesto de llevar telas rojas en fiestas de cierre de ciclo ya estaba ahí.
En la Edad Media el rojo osciló entre lo sagrado y lo peligroso, pero volvió con fuerza en el Renacimiento en ropas de corte y ceremonias. En el siglo XX, con la cultura popular y los medios, Italia consolidó el hábito de la ropa interior roja la nochevieja. Muchas familias transmitieron una tradicción curiosa: que la prenda debía ser nueva y, en algunas regiones, regalada.
La costumbre se extendió a España y Latinoamérica con matices locales. La prensa italiana, desde Corriere della Sera a La Stampa, recoge cada diciembre la misma escena urbana: escaparates rojos y recordatorios del gesto talismánico. No es solo moda, es folklore urbano actualizado.
Simbolismo del rojo : fortuna, amor y protección
El rojo concentra significados potentes. Antropología y religión lo vinculan con vida, fertilidad y victoria contra el caos. En el Año Nuevo chino, que se celebra entre enero y febrero según el calendario lunar, el rojo domina faroles y sobres «hongbao». Museos como el del Palacio de Pekín y obras sobre la leyenda de Nian señalan ese color como barrera frente a lo adverso desde la dinastía Han entre 206 a. C. y 220 d. C.
La psicología moderna también estudia el efecto del rojo. En 2008, Andrew Elliot en la University of Rochester publicó investigaciones que mostraron cómo el rojo incrementa la percepción de atractivo y estatus en contextos sociales. No prueba la suerte, pero explica por qué la prenda roja se siente distinta en una noche cargada de rituales.
Cómo se lleva el ritual : reglas populares y elección de la prenda
La tradición italiana añade pequeñas reglas domésticas. Funcionan como guión y, para muchos, dan sentido al amuleto. He aquí las más citadas en prensa y guías culturales italianas.
- Usar la prenda roja solo la noche del 31 de diciembre y hasta la madrugada del 1 de enero.
- Que sea nueva, regalada por otra persona y no comprada por quien la usa.
- Evitar repetir la misma prenda al año siguiente, se debe retirar después de la fiesta.
- Combinarla con una intención clara para el año entrante, sea salud, amor o prosperidad.
Elegir pieza cómoda y de calidad tiene sentido práctico: si la mente asocia el rito a bienestar, la experiencia deja huella. Algodón suave, costuras discretas y un rojo pleno ayudan. Quien prefiera versiones minimalistas también entra en el código. La prenda no crea fortuna por sí sola, pero el símbolo ordena emociones en una noche de cierre y comienzo.
¿Hace falta creer sin matices Para nada. Hay historia documentada, psicología del color con estudios revisados y un calendario que convierte la medianoche del 31 en un hito emocional. Lo demás pertenece al universo de los gestos que acompañan a cada cultura cuando cambia el año. Un pequeño rojo, y listo, a brindar por lo que viene.

